Cualquier empresa puede contratar Microsoft 365 directamente, o gestionarlo con un proveedor informático que le lleve el licenciamiento. La pregunta que de verdad hay que responder no es "qué incluye" sino "quién se encarga de que funcione bien desde el primer día y siga funcionando cuando cambian las cosas".
Qué incluye Microsoft 365
En el núcleo está el correo profesional con dominio propio de la empresa, las aplicaciones Office (Word, Excel, PowerPoint, Outlook) y almacenamiento en la nube con OneDrive, además de Teams para videollamadas y trabajo en equipo. Las distintas licencias Business varían en qué aplicaciones incluyen y en el nivel de seguridad, y elegir la que no toca es tan fácil como pagar de más por funciones que no se usan o quedarse corto en algo que sí se necesita. Con seis personas en plantilla ese margen de error pesa menos en la factura; con treinta, la diferencia entre una licencia bien elegida y una mal elegida se nota cada mes.
Alta y configuración con dominio propio
Poner en marcha Microsoft 365 no es solo activar una cuenta: es configurar el dominio de correo de la empresa para que funcione desde el primer día sin avisos de "remitente no verificado" ni problemas de entrega.
Migración de correo sin pérdidas
Si la empresa viene de otro proveedor de correo, el punto crítico es la migración: mover buzones completos (correo, contactos, calendarios) verificando que todo ha llegado antes de cortar el servicio anterior. Es la diferencia entre un cambio que nadie nota y una mañana de incidencias con correos que no aparecen.
Altas y bajas centralizadas
Cuando entra o sale alguien de la empresa, hay que crear o cerrar su cuenta, mover o archivar su correo, y ajustar qué licencia usa. Gestionado, este proceso sigue un mismo criterio cada vez; sin gestionar, depende de que alguien se acuerde de hacerlo a tiempo.
Un único interlocutor
Sin gestión externa, un problema de correo puede implicar hablar con el soporte de Microsoft, con quien gestiona el dominio y con quien lleva la seguridad de los equipos, cada uno por su lado. Con un proveedor informático de por medio, correo, seguridad y soporte quedan bajo un mismo interlocutor, que además conoce cómo está montada el resto de la infraestructura de la empresa. Eso evita el clásico "eso no es cosa mía, prueba a llamar a los otros" cuando un problema toca a más de un sistema a la vez.
Se puede pagar por cuenta propia
Esto ya lo dice la propia oferta: las licencias se pueden pagar directamente a Microsoft, mes a mes. El valor de gestionarlo con un proveedor no está en que salga "más barato", sino en el dimensionado correcto, la migración sin sobresaltos, el ciclo de altas y bajas resuelto y tener a quién llamar cuando algo no funciona como debería, sea o no un problema estrictamente de Microsoft.
¿Necesito ser una empresa grande para esto? No: el mismo razonamiento aplica igual a una empresa de 5 personas que a una de 50. Cuantas menos personas hay, menos margen hay también para que alguien pierda tiempo resolviendo un problema de correo en vez de trabajar. Este mismo enfoque de gestión centralizada es el que ya se aplica en centros educativos con M365 educación.
¿Quieres que revisemos qué licenciamiento necesita tu empresa o cómo migrar sin perder nada? Contacta con nosotros o llama al 93 822 22 58. Las dudas más habituales sobre licencias y migración están resueltas en las preguntas frecuentes.
